El acrílico es un material de indudable belleza y altísima transparencia, pero requiere cuidados específicos para evitar microarañazos y mantener su brillo cristalino intacto a lo largo del tiempo.
Para orientar a sus clientes finales, recomendamos las siguientes prácticas de conservación:
Limpieza Diaria (Polvo y Huellas): Utilice exclusivamente un paño de microfibra suave y seco (similar al que se usa para limpiar gafas o pantallas de ordenador). Realice movimientos suaves y circulares para eliminar el polvo y las huellas dactilares sin aplicar demasiada presión.
Manchas Más Difíciles: En caso necesario, puede humedecer ligeramente el paño de microfibra solo con agua. Seque de inmediato con la parte seca del paño para no dejar marcas.
Lo que NO debe hacer (Muy Importante): Nunca utilice papel de cocina, servilletas, toallas de algodón ni productos químicos de limpieza (como limpiacristales, alcohol, acetona, lejía o disolventes). Estos materiales son altamente abrasivos y crearán arañazos irreversibles o volverán la superficie del acrílico permanentemente opaca.
Almacenamiento: Aconsejamos que el álbum se guarde siempre en su caja o bolsa protectora cuando no se esté visualizando, evitando la fricción con otras superficies, el polvo u objetos puntiagudos.